domingo, 15 de enero de 2012

Despedida y cierre

Una cosa aprendí hace tiempo. Muchas veces nos marcamos un objetivo en la vida y caminamos en línea recta sin desviarnos lo más mínimo con un sólo fin, alcanzar ese objetivo.
Por el camino se cruza una serie de gente y de situaciones que nos plantean variantes, y si no estamos abiertos a valorar imprevistos son anécdotas que pasan. nada más.
Acostumbro a compararlo con un tren. Nuestra vida es un tren con un recorrido y va haciendo trayectos y diferentes paradas, y hay gente que puede bajar en una estación siguiendo su intuición o curiosidad y volver a subir en otro momento y otros que no lo dejan hasta que llega al destino marcado.
Yo , en alguna ocasión me he perdido cosas que podrían haber sido interesantes por tener un rumbo fijado y no ser capaz de ver lo que se cruzaba en mi camino. En un viaje con los sentidos bien abiertos, sin miedo a lo desconocido y satisfaciendo la curiosidad seguro que hay un mundo de historias por descubrir.
Gracias a Cristina por su apoyo, comprensión, paciencia y por lo difícil que ha sido para ella pasar estas navidades sin mí, y todo ello porque sabe de lo importante que es para mi vivir este tipo de experiencias. Porque yo y mi espíritu se alimentan de ellas.
Gracias a Mada y Santi porque me han hecho sentir como en casa y hemos sido como hermanos, compartiendo esta experiencia tan importante e intensa; a veces relativizando, otras asintiendo, otras reflexionando y siempre con respeto y cariño. Gracias, muchas gracias porque siempre estaréis en mi corazón.
A David Armisen por su profesionalidad, comprensión, apoyo y confianza en los momentos delicados.
A Legrand por ser un anfitrión generoso en un país tan lejano y diferente.
Al personal del hospital de Younde por su amabilidad y calurosa acogida y a todos los que día a día han seguido este blog, porque cada vez que miraba la estadística de visitas hacia que todo el tiempo empleado en él tuviera sentido y, sobre todo, porque hacia que me sintiera acompañado en esta solitaria aventura.

Grácias y hasta siempre.

viernes, 13 de enero de 2012

Video

Retorno a la normalidad

 La mía, y continuamos con los proyectos personales.
Este “diario” me ha servido para asimilar las experiencias vividas durante estas semanas, como rincón de reflexión y retiro para recopilar ideas y madurar las vivencias. Hablar sin interrupciones y medir las palabras antes de editarlas y sobre todo, decir lo justo y necesario, no más, no hace falta más. Hay cosas que se han quedado en el tintero y otras que no se pueden explicar, hay que verlas y vivirlas.

Algunos no habéis entendido muy bien lo que hacía allí, pero en el fondo no era lo importante. Lo importante son las vivencias, la gente que ha compartido su tiempo conmigo y los habitantes de un país con una cultura tan diferente y una manera de ver la vida un tanto peculiar para nosotros.

El trabajo es complicado ya que la mentalidad, la dinámica y las expectativas son muy diferentes a las que nosotros podemos tener aquí, pero todo trabajo tiene su fruto.

Espero haber transmitido las sensaciones y reflexiones que he sentido o al menos poder hacer una idea de ello.

La vuelta a mi normalidad me lleva a pensar en las miserias de nuestro “primer mundo”, esas que llevo viendo toda a vida. El miedo a que me quiten lo que tengo, a que me pasen por encima, perder un estatus, el orgullo...me hace pensar en los pecados capitales.

Pienso en la suerte que tenemos de tener una sanidad pública y que la gente no valora, que abusa de ella. Corriente eléctrica sin subidas y bajadas de tensión, comunicaciones, carreteras asfaltadas.

He aprendido que para realizar algunas tareas no es necesario ser el numero uno en tu especialidad, es más importante tener la capacidad de comprensión, de analizar, de empatizar, relativizar asuntos, la paciencia, la tolerancia y sobre todo la adaptación.

Algunos compañeros de nuestro “primer mundo” me han acompañado en ciertos periodos, y he podido ver como algunos viajan con sus “miserias”, esas que son adquiridas y les acompañan allí donde vayan porque no se las pueden quitar de encima. Gente que piensan que tiene mucho que enseñar y quizás poco que aprender.

La gente del Camerún tiene miserias pero son las que les ha tocado vivir, es cuestión de suerte, una lotería, pero lo viven con naturalidad y una cosa que siempre llevan consigo es la alegría, eso que la gente de nuestra sociedad viene a buscar a África. Las ganas de bailar cuando escuchan una música, de cantar o la risa y el contacto con el prójimo.



jueves, 12 de enero de 2012

Ebogo

Último día en Camerún.Visita al parque natural de Ebogo. Río de selva tropical y zona de manglares.

miércoles, 11 de enero de 2012

Últimos días II

Llegada a Yaundé (como en casa). Calurosa recibida y reposo. Santi y Mada se interesan por las experiencias de los últimos días. Necesitaba compartir algunas cosas con ellos (lo considero imprescindible).
Mañana de viernes y me viene a buscar Cristina para que visite a la hermana a la que han quitado el yeso de la pierna y le dé unas pautas para recuperación.
Llamo a Legrand para ir al mercado de Mokolo. Es el central y más grande de la capital. Me han advertido de que es peligroso pero no hay tanta gente como en fin de semana y el hecho de ir con Legrand me da una cierta seguridad. El peligro son los carteristas pero no que te puedan atracar, igual que pueda pasar en cualquier otro lugar del mundo. Me ha llevado a una zona un tanto escondida y voy mirando paradas.
Aquí hay de todo. Nuevo usado...de hecho es el basurero de Europa. Se puede encontrar ropa y calzado de cualquier marca y estado y son las cosas que se recojen para reciclaje o que las marcas no pueden vender a según que precios para no desprestigiarse.
Es curioso. Unas zapatillas deportivas nuevas de una marca muy conocida a 30 € cuando aquí son 120 €. Igual con unos pantalones de unos 70-80 € y aquí por 8-10 €. Algo está pasando. Fabrican en el mismo lugar y hay un transporte.
Me parece que nos han vendido una historia que tiene que ver la calidad, diseño, prestigio, y que hemos comprado. Siempre me lo he preguntado...:

  • La fabricación de unas zapatillas pueden costar 120 € ?

Bueno, voy alucinando con lo que veo y los precios, para nosotros es muy goloso.
La gente me va llamando para que entre en su parada y paro en una de bañadores de piscina. Hay dos chicas jóvenes y una me dice:

  • Mi amiga quiere tu teléfono.
  • Y para que lo quieres? No me conoces de nada
  • Es para verte
Comienzo a sospechar pero me hago el loco
  • Pero... verme...mañana me voy a Europa
Sale la vecina separando la tela que divide las paradas y contesta:
  • Quiere una nuit de pasión!!!
  • Lo siento cariño, pero mi madre no me deja
Seguimos y le comento a Legrand y se pone a reír:
  • The people of Cameroon!!!

Volvemos a casa y comemos tranquilamente, el mercado y la ciudad no es un buen lugar para hablar. Quiero contrastar con Legrand cosas que he ido viendo.
Pensaba que Legrand estaba estudiando pero me dice que lo tiene aparcado.
Unos estudios medios suponen 300.000 Cf al año. Si estuviera sólo podría trabajar y hacer un esfuerzo para pagarlo y vivir, pero con familia es imposible. 20.000 de alquiler, 10.000 de luz, 6000 de agua, el colegio de los niños, impuestos de autónomos y 1500 para comer cada día la familia. Su salario viene siendo de 3000 un dia malo y 6000 un buen día después de cubrir gastos (lo entiendo perfectamente)
Legrand se marcha pues tiene que aprovechar la tarde para hacer algo de dinero.
Vienen Mada y Santi del hospital con los niños de la calle para repartir galletas y globos que tenían. Yo aprovecho para repartir fotos que he impreso del día de navidad en el que nos invitaros a pasar por las casas para compartir un día de fiesta. El tema acaba en desmadre y guerra de globos de agua (muy divertido)
Se marchan y Santi me quiere llevar a un lugar especial. Ha descubierto un camino que lleva a un montículo cerca dónde hay muy buenas vistas.
Es bonito caminar por el barrio. La gente saluda amablemente, saben que somos del hospital. Algunos paran a Santi para saludar o recordarle que fueron tendidos por él en alguna visita (tiene un gran carisma entre la gente) Me gusta el cariño con que le hablan. Hay niños lavando ropa en zonas dónde baja un riachuelo. Saludan y hacen broma cuando pasamos.
Llegamos al lugar y es mágico. Una roca donde sólo hay tres cabras. Una vista privilegiada del barrio a un lado y de Yaundé al otro. Es un reducto de paz y aire limpio en medio de todo este bullicio. Lástima de la “niebla” que cubre el cielo pero es que estos días hace mucho bochorno.
Aprovechamos para recapitular y hacer balance de las experiencias vividas. Esto huele a despedida.
Hablamos de la gente de aquí, del trabajo, del futuro, de las miserias, más bien las nuestras, esas que son herencia de nuestros ancestros y arrastramos toda la vida....en fin...bajemos que se hace de noche.


martes, 10 de enero de 2012

Últimos días

Últimos idas y vamos zanjando temas. Las hermanas de Tumí vienen a verme antes de que me vaya. Me traen un escrito de agradecimiento de la hermana superiora con una firma al final que dice: “Tus hermanas de Tumí” (eso me ha llegado). Visita de las dos afectadas. Una tiene problemas con el alza y como intuía le costará asumir cambios, pero insisto en el tema. La otra, que es la más joven veo que es posible trabajar con ella pero no me interesa un masaje descontracturante porque no habrá mejora a la larga. Me dedico a enseñar ejercicios correctores, movilización de columna y estiramientos. Será más productivo a la larga. Estoy contento, lo pilla todo muy rápido y la responsabilizo de los ejercicios de la otra monja. Yo no podré controlarla.
Por la noche cena de despedida en casa de las monjas del hospital. Me pongo un traje de gala tradicional Bamileké que compré en Bamenda.

Al día siguiente me viene a buscar Bálery, el conductor habitual de desplazamientos de la organización. Despedida emotiva y palabras de agradecimiento que compensan todo el trabajo y los momentos duros que se han vivido.
Durante el viaje hablo con Bálery. Es de Bamenda y contrasto la opinión que me he creado con su punto de vista. Su zona es de buen nivel económico pero la economía se basa en la agricultura. Es abastecedor de gran parte del país de frutas y verduras pero el trabajo que hay es en el campo y la mayoría de jóvenes quieren dedicarse a otra cosa. Por unos 10000 Cf puedes alquilar una vivienda familiar y en cambio en Yaundé son 30000 una similar. También es mucho más caro el nivel de vida pero hay más oportunidades de trabajo. Me da la impresión que es igual que en nuestro país. A él no le gusta la vida en la ciudad, es muy estresante pero le permite hacer el trabajo que le gusta; de conductor internacional, así lo define él.
Ahora que estoy acostumbrado a la conducción y el transporte en este país. Me da total confianza la conducción de Bálery. Parece un tanto alocada pero conoce los tramos conflictivos, avisa a los niños que caminan por la carretera a su paso y baja la velocidad en dos lugares en los que hay unos agujeros que si no los ves la furgoneta sale volando. Me pide una posición exacta de la ventanilla a los pasos por los controles policiales. La policía es muy corrupta y si la ventanilla está bajada te pueden poner una multa porque la entrada de polvo puede impedir la vista y hacer peligrosa la conducción. También si está completamente cerrada porque el calor puede provocar somnolencia. Se lo conoce perfectamente y evita toda excusa para tener conflictos con este tipo de “pajarracos”.
Hacemos una parada para que estire un poco las piernas y un hombre bromea conmigo para que llevemos en la ambulancia un cargamento de plátanos a cambio de dinero. Uno de sus niños se asusta al verme y comienza a llorar. Le amenaza con que “el blanco se te llevará” y conde el pánico. Me sabe muy mal y le digo que no le diga eso. Ofrezco unos cacahuetes que acabo de comprar y se me acercan con algo de desconfianza pero al final están contentos.

  • Es curioso, de pequeños no quieren ir con el blanco y de grandes todos se irían con el blanco, y eso que no saben que les puede esperar ni en un momento ni en otro.









sábado, 7 de enero de 2012

Sábado y...Fin de año???

Último día del año. Excursión a poblaciones de media distancia.
Foumban, (a 80 kms de Bafoussam) Visita a la vila y museo-palais reial (patrimonio de la humanidad)
Un guía para mí sólo explica la cultura tradicional de la zona. Es el sistema que ha regido el pais hasta hace relativamente poco.
Un tipo se inventa un idioma, escritura, música y normas que la población compra. Es el rey. Tiene hasta noventa mujeres, cada una en una casa y cada noche cambia de cama. Dicta las normas y leyes de la región y de tanto en cuanto organiza una fiesta para que los vecinos le hagan ofrendas en forma de regalos (impresionante).
Lo bueno es que ha sido el sistema hasta que el hombre blanco trajo el suyo. Esta organización se llama cheferie (jefatura) y en cada municipio aún existe una aunque están a la baja. Aún hoy día se ven pancartas en las que se anuncian las fiestas para las ofrendas.
El guía me enseña manuscritos, instrumentos musicales, ropas, armas,...algunas cosas son de un gusto discutible. Hay un traje de tela cubierto de plumas que han utilizado durante casi cien años y ni mi madre que lo guarda todo lo tendría en el trastero. Otra cosa un tanto desagradable son unas calabazas rodeadas de una malla que se utilizan como instrumento de percusión y se han adornado con las mandíbulas de los guerreros enemigos muertos en forma de trofeo. Algunas aún contienen restos de tejidos blandos.
La población compró este sistema hace tiempo y lo ha seguido con convicción, algo parecido a lo que nosotros hicimos con el capitalismo y que ahora algunos se plantean si es buen negocio para todos o sólo para algunos (otra similitud).

Autobús y paro a comer en Foumbot, un pueblo de carretera. Terraza, cervecita y algo de picar mientras veo a la gente pasar (mi deporte favorito). Hay una gallina dando vueltas y un niño que es el hijo de la camarera de un año y algo que no habla pero se hace entender para lo que quiere.
Pasa un rebaño Para delante mio un chico joven bien vestido y baja de una moto-taxi con una gallina debajo del brazo y entra en la casa de al lado. Se me acerca un mujer de rostro amable y me ofrece una bebida que lleva en un termo. Por curiosidad pregunto y es un zumo hecho con algo de antílope.

Lo siento mi estómago no está preparado para estas cosas.

Se ríe y me pide unas monedas para beber algo. La miro y el aspecto es muy “modesto”. Hace calor y no me apetece que sufra una deshidratación. Sonrisa amable y agradecida.
Paseo por el pueblo y veo cantidad de gente con una gallina debajo del brazo.

Debe estar de moda la gallina como complemento...Ahhhh!!! NOOOO !!!  Calla que es fin de año.

Claro a mí, no me parece, con este calor y dando vueltas....