viernes, 30 de diciembre de 2011

Con espíritu del Camerún

Hola amigos,
Espero que tengais una buena entrada de año y no cometáis demasiados excesos.
Comienza la cuenta atrás y aprovecho para hacer pequeñas excursiones que iré contando.
Os dejo un par de enlaces del músico camerunés más conocido aquí y en el resto del mundo.
Cuando lo descubrí me dejó maravillado y un concierto en Canárias muy cercano, tanto como para saludarle y hablar con él me hizo que se convirtiera en uno de mis músicos favoritos.

http://www.youtube.com/watch?v=6aBPimf6XEk&feature=related

 http://www.youtube.com/watch?v=o021pie-PC0&feature=related

miércoles, 28 de diciembre de 2011

De ida... y vuelta

Desde que llegué a Camerún he estado viajando cada semana por motivos laborables o festivos, pero siempre entre dos aguas; Yuande y Boafoussam.
El veintitrés de diciembre volvíamos a la capital en transporte público, otra experiencia.
Llegamos a la estación y compra de billetes. Una locura de movimiento. Subimos al autobús y me siento en la última fila. ¡¡¡Perfecto!!! tengo buena vista y paso desapercibido.
Asientos rojos de “polipiel” como se diría en España pero al menos parece que hay uno por cabeza. Miro el mercadeo mientras hago fotos y hay de todo.      La gente pide por la ventana y un chico con un cesto enorme en la cabeza lo baja y hace bocadillos de sardinas con la barra entera. Va pasando por diferentes manos hasta que llega a su propietario.
Mujeres con cestos llenos de gallinas.
                     Por favor, abajo. Ya me tocó viajar con unas y me dio un ataque de alergia brutal.
Otro hombre lleva un par de cerdos en una carretilla, pobres.
En eso que entra otro autobús en la estación y en el porta maletas del techo hay un cerdo atado en la parte anterior y debajo de las maletas. Está boca arriba y sobresalen las patas y el morro.
                     Jodeeeeeer!!!
Van subiendo vendedores de todo lo que se pueda imaginar, dan una vuelta y abajo.
Después de una hora y media de espera para que se llene de pasajeros salimos. Intento colocar a una abuela que está a mi lado un poco desorientada y no deja que unos niños se acomoden. El mayor de unos cuatro años lleva un bebe en brazos y al lado otro de unos dos.
Entre otra madre y yo conseguimos que nos entienda y partimos. Al momento alguien me pone en los brazos al bebe.
                     ¡¡¡Ostia!!! yo no he pedido nada....
Bueno, la madre está repartiendo los bocadillos de sardinas y tiene faena.
Se coloca en medio del pasillo un tipo y comienza a sermonear (aquí hay mucho charlatán)
Dice que es naturópata y habla de la salud el sida...en fin de todo, y al poco recomienda un remedio para los niños que roban. Consiste en hacer un guiso con tripas de ratas pero sacándolas delante de ellos y hacer que se lo coman todo, muy natural...
El tipo va vendiendo y hace una pasta. Tiene gracia para el tema y la gente cree mucho en estos remedios tradicionales. Polvos para todo tipo de trastorno sexual, que limpia los riñones, desatasca las tuberías...en fin, multiusos (me parece que mi madre tiene algo parecido)
Viaje entretenido pero algo pesado. Otro vendedor que ya cansa, y  a medio camino una típica parada para comprar cosas por la ventana.
                     Lo siento, tengo que vaciar mi vejiga.
No me queda más remedio que saltar sobre los asientos ya que con la abuela y madres llenas de niños es imposible movilizar al personal.
                     Eiiii XOFER, NO OS VAYAIS SIN MÍIIIII!!!!!
No sé lo que me ha dicho, pero es algo como:
                     Tranqui, que ya te tengo controlao.
                     Bien, bien..
Llegada a la capital y a descansar.

La vuelta era en un principio más “arriesgada” que la ida, ya que vuelvo solo, pero Legrand se ha ofrecido a llevarme. Creía que trabajaba pero me dice que no, que ha venido para llevarme a la estación, que está en la otra punta de la ciudad.
Llegamos y la compañía que quería coger no trabaja (es Sant Esteve, claro) y lo que hay son micro buses. Uno está a punto de salir y corro para intentar subir y me dice un vendedor de tickets que está lleno (mala suerte), pero tiene otro preparado.
                     ¡¡¡Mal,... muy mal!!! tendré que esperar que se llene y eso pueden ser un par de horas a pleno sol.
Se me adelanta un militar y compra un billete. Dos mil quinientos (me habían dicho que era más caro) Le pido uno y al pagar me dice que son tres mil. Legrand le recrimina. El tipo dice que son dos quinientos en la taquilla y con su comisión tres mil, y se va. Lo dejamos
Por lo menos cogeré un buen asiento.
El militar está en primera fila y me coloco detrás de él. Vienen dos más y dejan una gorra a mi lado (asientos reservados)
Adiós a la cámara de fotos. Observo a una negrita que llega y el tipo le cobra cuatro mil (aún he tenido suerte).
Delante del microbús (que parece una cafetera) hay un grupo de jóvenes charlando. Aquí las charlas pueden ser algo confusas, la gente le pone tanto impetud que parece que se estén peleando.
De repente aparece un “elemento” con aspecto de gorila con una cerveza y se la pone la cabeza haciendo equilibrio, pero no tiene mucho (la noche ha sido larga para algunos) Lo que si tiene es una musculatura que junto a su aspecto troglodítico hace que prefiera estar dentro del autobús que fuera. Se acerca al grupo que hay delante del vehículo y le suelta un guantazo a uno que se cae de espaldas y una cerveza que tenía en la mano se rompe y creo que se ha cortado.
                     Vaya moviditaaaaa, y yo a dos metros.
Inician discusión, persecución, y todos corriendo detrás para ver qué pasa. Ningún militar policía ni semejante se mueve para hacer nada.
                     Bueno, parece que se han alejado.
Mientra unos cuantos cogen a todo el que baja de un taxi o pasa por delante del bus para subirlo gritando:
                     Bafussam, Bafussam!!!
La competencia es dura y el marketing está estudiado.
Uno que habla con el militar tranquilamente baja del bus corriendo y le mete un collejón a otro que lo desplaza tres metros.
Le grita porque está distraido mirando lo que tiene un vendedor y los clientes se están yendo a otra compañia vecina. Va al taxi donde están los clientes le pega dos voces a los captadores de la otra compañia y se lleva los clientes casi arrastrando. Nadie puede decir nada.
                     Eso es estrategia empresarial...y a mí ya me va bien, que llenen el bus rápido que tengo ganas de salir.
Salimos y sobra alguna plaza, fuera de la estación para el conductor para coger una moto que suben al porta maletas del techo entre unos cuantos (están locos) Creo que estaba apañado puesto que he visto al dueño hablando antes en la estación con el conductor y seguro que la operación es de “extranjis” (aquí es muy habitual)
Pasa otro bus que llega y lleva una cabra atada en el frontal del porta maletas pero esta vez de pié.
Si la matan hoy tiene la carne más dura que la picha de un novio en la noche de bodas (ese es de mi padre)
A un hora de camino paramos en una aldea. Hay cantidad de gente y bultos para subir y....todos esos quieren meter aquí???
No he visto el portamaletas pero tiene que ir a tope. Meten unas cuantas familias en las dos últimas filas. En cuatro asientos pueden ir ocho o diez y siguen metiendo gente. Intento evitarlo hablando con un militar pero al final nos cuelan uno de más en nuestra fila y la de mi lado es una negrita con un culo enorme. Defensa en zona y consigo mantener el espacio para que mis caderas no sufran demasiado (menos mal que nunca he tenido culo)
Llegada a Bafoussam y estoy temiendo porque los motoristas no quieren ir de noche al barrio del hospital. Al final consigo liar a uno que me lleva.
     Ya estoy en casa; que descanso....

En este lugar es difícil planificar las cosas. Todo requiere su tiempo, y aquí el tiempo es algo que a muchos les sobra, así que si te pones nervioso... tienes un problema mi hermano

martes, 27 de diciembre de 2011

Comentários

Bien amigos, se ha roto el hielo. Me gustaría que a todo aquel que le apetezca deje un comentário a modo de reflexión para compartir la experiéncia y saber de vuestra visión desde diferentes prismas.
Ánimo y un saludo


PD: espero que la navidad no os ponga demasiado "sensiblones"

sábado, 24 de diciembre de 2011

Mas fotos


Preguntando se llega a Roma

Y a quien madruga… Dios le ayuda. Esos refranes son de mi madre, y se los he escuchado toda la vida. Hoy los hago míos.
 Veinticuatro de diciembre y a las seis estoy despierto, Me levanto pronto y me pienso el hecho de hacer una excursión. Veo a David y me dice que Cristina quiere que vaya al hospital. Como algo y para allá.
Quiere que haga un par de radiografía  a unos pacientes que están bastante mal. No me puedo negar a nada que me pida cristina, y en efecto, uno directo al quirófano. Me alegro de podre ser útil en casos de necesidad
Pregunto y me dicen como llegar al parque nacional de Mefou, pero parece que la  gente de aquí  no lo tiene muy claro. Bueno, la aventura es la aventura, y en casa no me voy a quedar. Todos duermen y quieren bajar al mercado central. Ya selo que es, una locura y más este día
Bajo en moto al barrio de enlace para coger otra  moto que me lleve a un autobús para ir al parque. El motorista dice que coja un taxi, esta muy lejos. Incertidumbre y desconcierto y la adrenalina comienza a subir.
Lo intento pero nadie me coge. Van pasando taxis a los que la gente dice dónde se dirige y si va de camino te metes y “pa  lante”.
En poco tiempo se me acerca un motorista y me pregunta a dónde voy. Habla ingles (que bien), pero tampoco es un problema, comienzo a entender el francés bastante bien.  Le explico y dice que me lleva, no hay problema. Acordamos el precio y me monto. Me lleva a un barrio cercano y me dice que ya estamos.
Nooooo no puede ser, no es el bus y el parque dice una guía que esta a 40 kms
Le explico y el tipo me dice que llame a alguien que sepa dónde esta y lo habla.
Llamo a cristina que se ha ofrecido ante de salir por si hay algún problema. Le explica y me dice que será complicado, no hay bus, y taxi para mi solo saldrá por un pastón. No tengo muchas opciones.
Negociamos y en marcha. Cruzamos la ciudad. Me estoy acostumbrando a esta manera de conducir. El conductor se llama Legrand. Una vez fuera de la ciudad la velocidad, el aire,  sensación de libertad, ventura pura,  tengo ganas de gritar.  Salida de la city y comenzamos a preguntar. Poco a poco nos adentramos por caminos cada vez mas cerrados y estamos en plena selva.  Paramos junto a un grupo de hombres y no me da muy buen aspecto. Llevan todos una turca importante, pero es navidad, y han comenzado pronto. Legrand controla perfectamente la situación y consigue la información que quería.
Llegamos y respiramos, esta más lejos de lo que creíamos.
Pago mi entrada y le digo al guía si es posible que entre Legrand. Es de aquí y no sabia ni que existía la reserva. Total el tour lo va ha hacer igual con una o dos personas. Me dice que no es decisión suya, es de la encargada, una australiana con la hablo un poco y me dice que no es posible. Legrand se resigna sin poner mala cara, pero veo que le hacia ilusión.  Al entrar le llama el guía y se une a nosotros. Me alegro. Al poco también se unen un par de belgas muy majos. Tour muy interesante con un guía profesional que transmite  pasión por su  trabajo con el que tenemos muy buenas sensaciones.  La verdad es que ver a un gorila de 250 k a un metro es impresionante. No cuelgo fotos porque el parque pide que no se divulguen. Observo a Llegrand y es pura curiosidad. Le pregunto si le esta gustando la excursión y me dice que si, es mejor que estar tragando humo es la ciudad con la moto. Me alegro, esta salida es más que unas fotos, cultura para nosotros y para la gente de aquí.
Fantástico, estoy emocionado, pensaba que no vería esta cara del país.
Le digo a Legrand que me lleve a un lugar que le guste para hacer una cerveza y un pincho de carne a la brasa.
Me lleva a un bar y charlamos un rato. Esto también me interesa. Su vida, su visión del país, de la sociedad, del trabajo, de la emigración.
Tiene 38 años, esta casado y tiene dos niños. Es de un pueblo cercano a Bafoussam y estudia bachillerato para intentar entrar en la universidad. Le pregunto que quiere estudiar y me dice que no lo sabe. Cuando se le presente una oportunidad se lo pensara. Este hombre se toma las cosas tal como viene (al final resulta que no va a ser tan diferente a mí). La moto es suya y le ayudo su hermano a comprala y le devuelve el dinero poco a poco.
Me dice que le gustaría ir a España en un futuro. Le doy mi perspectiva de la situación y escucha atentamente. Creo que toma nota. Pero sobre todo le animo a que estudie. Le puede abrir muchas puertas aquí y fuera el hecho de tener unos estudios, o al menos  eso creo.
Le doy la dirección del blog porque dice que en la escuela estudio español pero no practica y también porque tiene un entrada asegurada. Cuando le pido que me lleve al hospital me dice que quiere que mañana vaya a su casa. A las doce me viene a buscar al hospital y me lleva a su casa. No  puedo rechazar esa invitación.
Paso por el hospital y “bingo”, Santi sigue allí. Me mira y me señala con el dedo riendo y me dice:
Tio, de donde vienes?
Me hace mirar a un espejo y…ya veis las fotos



viernes, 23 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Hola amigos, espero que las fiestas y preparativos vayan bien
Últimamente es difícil  escribir. El trabajo es complicado y hay que dedicarle tiempo. Los ratos libres son para distraerse y limpiar la cabeza. En Bafoussam la conexión  a internet es desesperante  pero el ritmo es diferente a la ciudad. Recorrer los caminos por las tardes es algo relajado y agradable. El paisaje es espectacular, los vecinos saludan y los niños juegan alegres con cualquier objeto siempre y cuando no tengan que ir a buscar agua al río o limpiar los platos. En las riveras de los ríos en habitual encontrar marcas de colores y sangre. Son lugares sagrados donde se realizan rituales con sacrificios de animales incluidos. Las casas son construcciones muy simples. Unas de bloque de cemento (las mejores) otras de ladrillos de barro y otras de maderas y chapas. En nuestra zona al oscurecer la actividad cesa pues en la mayoría de viviendas no hay electricidad (ni tampoco agua corriente)
Alguna tarde bajamos a la ciudad y nuestra actividad favorita es el “shoping”, comer en puestos tradicionales y satisfacer las curiosidades que se plantean. Estos días hay ferias de navidad y ayer estuvimos en una de carácter rural donde se exponían animales de todo tipo y productos del campo. Es agradable hablar con la gente. Annie que es otra cooperante de Sevilla se enfadó con un comerciante que nos hizo una venta que consideró a un precio muy elevado ya que vio acto seguido comprar a otra persona de aquí un producto similar a mitad de precio.
Es habitual. Somos blancos y tenemos precio de blanco. Nos ven como dinero y casi todo el mundo intenta sacar provecho. Otro comerciante nos explicaba que no puede engañar a un blanco porque una mujer suiza financió sus estudios y gracias a ello tiene educación y trabajo digno. Su conciencia no se lo permite.
Juan y yo hemos decidido hacer un regalo práctico y solidario.
Emmanuel vive a unos veinte kilómetros del hospital y no regresa a casa  habitualmente porque el transporte es demasiado caro para. Vive durante la semana en una habitación que le cede el hospital y le hemos visto comprando bocadillos en una cantina cercana. Juan habló con el y le dijo que no puede hacer comida porque no tiene utensilios para ello. Hablaremos entre nosotros y su regalo será un set de cocina, aunque según  el presupuesto sube un pico, pero... todo sea por una buena causa.


sábado, 17 de diciembre de 2011

“Fiesta Gitana”

Viernes.
Me han dicho que a partir de las 15 h hay una misa en el jardín de nuestra casa. Pienso que es la típica fiesta de navidad del personal del hospital, como en todos lados. Asistiremos por curiosidad.
La verdad es que es un lugar perfecto para una celebración, ya habéis visto alguna foto.
Hay dos carpas que cubren hileras de sillas y una mesa que hace de altar donde el sacerdote preside la ceremonia. Me siento en un rincón para tener una perspectiva amplia.
Después cantos al estilo gospel con acento africano en los casi todos participan, se acercan y se lavan las manos en un barreño con agua. Vuelven a sus sillas, cantos y todos a darse las manos con la paz de Dios. Al principio son las manos, algunos comienzan a abrazarse, la mano al pecho con sentimiento, intensidad “in crescendo”, otros bailan, celebraciones futbolísticas, gritos de estilo indio de las películas, palmas,...me acerco a Mada y le digo:
  • Esto acabará en orgía...
Te explico:
  • Ha habido un conflicto entre el personal del centro y esta misa es de reconciliación. Lavarse las manos es símbolo de "borrón y cuenta nueva" y todos hacen un esfuerzo para un acercamiento.
Estoy alucinado. La intensidad, la emotividad, la espontaneidad de algunos con gritos durante la misa, los cantos, las palmas,...si la iglesia de nuestro país tuviera esta dinámica tendría muchos más adeptos pues la diversión está asegurada y......esa gente necesita marketing....ahí queda esa idea, por si alguno está buscando trabajo.
Piscolabis para acabar y todos a casa, o bueno, igual algunos continúan con las cervezas, que es viernes.
Mada y yo nos sentamos en un rincón del jardín mientras David y otros van recogiendo. Como siempre hay que analizar y extraer conclusiones del evento y David nos trae otras cervezas. Hacemos un poco de “marujeo”. Con el tiempo nos estamos acostumbrando al entorno y la gente está dejando de ser tan diferente a nosotros como al principio. Mada me dice:
  • Pueeeessss...mira ésa, no está mal la muchacha...
  • No está mal, no...
  • Y...esa otra tampoco es fea, no?
  • No lo es, no.
Al principio parece que la gente es muy diferente, todos tienen unos rasgos de la raza de color muy marcados pero poco a poco nos vamos acostumbrando y vemos matices. Comenzamos a conocer las personas y se valoran individualmente.
Mada me cuenta que algunas mujeres tienen hijos de diferentes hombres y no están casadas, viven independientes. Son las que tienen un trabajo y cierta solvencia económicamente. No están dispuestas a aguantar  a un “elemento” en según que condiciones. Eso no quiere decir que todos los hombres de aquí sean unos golfos, pero como ya hemos dicho en algún capítulo se vive el día a día y el sexo es uno de los placeres gratuitos que da la vida y cuando no hay mucha cosa más...pues algunos no dejan escapar la oportunidad, pero....eso también pasa en nuestra sociedad? No lo sé...
El caso es que me parece un avance para la mujer de aquí su independencia en este aspecto y creo que si yo estuviera aquí y en esa situación haría lo mismo,
Quizás.... también tengamos algo que aprender

viernes, 16 de diciembre de 2011

“Hablando en plata”

Hola amigos. Supongo que me vais conociendo y como veis...una de cal,...y otra de arena.
Comerse unos cacahuetes en Camerún puede ser “divertido”, también ir de mercadillos o un simple viaje pero hay cosas que conviene saber.
Estamos de vuelta en Yaounde por cuestiones técnicas, pero lo importante no es dónde estamos, si no lo que vivimos.
Todos los cooperantes coincidimos:
En este país la gente es pobre pero no miserable. Tienes la sensación de todo el mundo come, se viste e incluso puede tomar una cerveza de vez en cuando, pero como en todo lugar hay diferencias entre unos y otros.
En Camerún apenas hay fisioterapeutas y Cristina, la directora médica me ha pedido en los últimos días que echara un vistazo como tal a algún paciente que tenía en la consulta. Ya visité a una hermana que trajeron del Congo con una fractura de peroné y le dí unas pautas hasta que se le retire el yeso. Haremos seguimiento mientras esté por aquí. Están encantadas.
Ayer me pidió que le acompañara porque una señora de unos cincuenta y pico de años tenia dolor de hombro y una deformidad importante. Observar y exploración y de seguida pienso que ese hombro está fuera de su sitio. Movilidad limitada y dolorosa.
Mientras exploro a la señora observo en su rostro la marca del tiempo, del hambre, del trabajo, del sufrimiento.
Comentamos a la mujer que necesitamos una radiografía y pregunta el precio (me lo temía). Cristina consulta y son cuatro mil CF.

  • Volveré mañana.
No hace falta que me traduzcan, se me cae el alma al suelo. Cristina contesta:

  • Cuanto dinero llevas Mammy? (se utiliza con las mujeres mayores como signo de respeto y cariño)
Cristina me explica que viene referida por Cáritas y hace un par de años sufrió un atraco con tirón que seguramente le produjo la lesión.

Mira en su bolso y...

  • Dos mil
  • Está bien, la haremos por dos mil, te parece bien Mammy?
Asiente y me la llevo a radiología.
No puedo contenerme y saco mil CF de mi bolsillo mientras se revela la placa y le digo:

  • Toma Mammy, per retorné a la maison, y no le digas nada a la doctora (no se si Cristina se enfadaría si se entera, pero por lo menos hoy vuelve a casa y come)
Me mira con cara de asombro y se guarda el dinero.
En efecto, luxación anterior de hombro. No recuerdo el precio de una reducción articular pero si en ese momento no hay dinero ese hombro se queda donde esté.
Volvemos para comentar con Cristina y lo hablará con el trauma para ver que se puede hacer e incluirla en el plan de ayuda social del hospital.

No es un caso aislado, la semana pasada una mujer también de cincuenta i tres años con dolor de cadera tras ver su placa nos quedamos alucinados (al menos yo). Luxación a los diez años y la articulación se ha formado diez centímetros más arriba de lo que tocaba. Hay signos de artrosis importante en la cabeza femoral y aquí no se colocan prótesis de cadera. Lleva toda la vida cargando con los hijos, la compra, garrafas de agua, y se queja en estos momentos...increíble
Exploro por curiosidad y tiene buena movilidad, pero si te alejas para observarla de frente todo su cuerpo es una consecución de curvas. Os podéis imaginar cual es su futuro.

Como veis hay lugares en el mundo en los que “un puñado de plata” puede suponer mucho... y el problema puede ser...no tenerlo.


 

martes, 13 de diciembre de 2011

Economía y cultura

Enmanuel, el hombre que estoy formando tiene ocho hijas. Su hermano Ettienne que se ocupa del laboratorio seis, un par de ellos son “adoptados”. Juan entabla relación con toda persona que conoce, y yo haría lo mismo, pero el idioma me lo impide. De todas maneras es una gran fuente de información. Le pregunto si hay campañas de planificación familiar y como siempre tiene algo sabe.
La cultura es tener muchos hijos para asegurar que en el futuro, cuando sean ancianos, alguien cuidará de ellos. La mortalidad infantil es alta y no todos asumirán la misma responsabilidad.
En estos momentos, en el hospital Baufuossam, hay ingresada una anciana por una infección en una pierna y lleva cinco meses en una habitación. No obtuve respuesta al preguntar sobre ella cuando me enseñaban el centro, pero dudo mucho que pueda pagar tanto tiempo de hospitalización ni tratamiento. Debajo de su cama hay un puñado de bolsas que seguro son todas sus pertenencias.
Los fondos de inversión de muchos de ellos son unos cerdos o gallinas que cuidan en casa. Esos animales no son para consumo familiar. Cuando comienza el curso escolar puede suponer la diferencia entre poder escolarizar a todos los hijos o no, o en caso de enfermedad poder pagar el tratamiento.
Esto no quiere decir que sea un seguro. Igual que tu entidad financiera puede ir a la quiebra ese cerdo puede enfermar, y el plan de ahorro se va al garete. Puede que en el momento de la venta el mercado esté saturado, y como en toda economía libre el precio está en función de la oferta y la demanda, y finalmente depende de la habilidad del vendedor para sacar un buen precio al producto. Aquí no hay intermediarios, pero hay que dominar el arte de la negociación.
Nada es fácil como podéis imaginar, y menos dependiendo del azahar, la climatología, la salud, la enfermedad...



Como pez en el agua

Primer día en el nuevo destino y ya veo que necesito un celular para comunicarme con el mundo. La monja nos lleva a la ciudad y solucionamos el tema.

El segundo día decido ir sólo y es la primera vez que lo hago.
Paseo por calles comerciales y entro en un mercado que está lleno de paradas de todo tipo. Sigo siendo “Le Blanc” y mucha gente me llama pero lo mejor es caminar sin hacer caso.
Veo mendigando discapacitados en la puerta de los mercados y la verdad es que me da mucha pena. Aquí la gente se gana el pan día a día y alguien con problemas de movilidad no me quiero ni imaginar como se las arregla para tan sólo comer.
Me fijo en el rostro de la gente que me habla y no veo maldad en sus ojos. Eso inspira confianza. Vuelta en moto antes de anochecer con una sensación agradable.

El sábado quedamos Maika (una fisio de Madrid) y yo con Jutta, una Austriaca de una organización francesa y vamos a un par de pueblos a buscar artesanía para regalos de navidad. Taxis, motos, xerradas, unas cervecitas, y vuelta a Bafoussam donde todos los cooperantes nos encontramos a media tarde para una comida-merienda-cena en una zona dónde hay muchos puestos callejeros de pescado, carne, etc.
Si he sobrevivido a esto, es que ya estoy inmunizado!!!

Domingo y volvemos a bajar al pueblo, esta vez con Juan (un fenómeno; de Madrid). Nos metemos en el Marchê B que está muy dedicado a los animales y alimentación en general. Por las callejuelas de seguida comenzamos a entablar relación con vendedores y clientes. Juan domina perfectamente el francés y eso facilita las cosas. Me parece la zona más auténtica que he visto hasta ahora. Calles de especias, utensilios de cocina, zona de carne con matadero incluido a la vista, algún dependiente durmiendo sobre el mostrador, cabezas de buey, corderos colgados en exposición, sangre en el suelo. Como dice Juan un poco “Gore”.
Vemos llegar una moto con dos tipos y un cerdo de tamaño importante atado a la zona trasera de la moto mientras chilla. Llegan a la zona del matadero y la descarga es un “show”. En la zona de aves nos ofrecen gallinas que casi nos las tiran encima. Demasiados insectos y pasamos rápido.
No ha estado mal. La gente nos para y se interesa por lo que hacemos. Un hombr
e musulmán charla con nosotros y nos da su visión de la religión y de la vida. Es una persona de principios y además con mucha clase. Merece la pena escucharlo.
Al salir Juan me dice que nunca se había adentrado en un ambiente que pueda parecer un tanto inaccesible de entrada y ya lleva aquí algo de tiempo. Igual que Santi en Yaundé, parece que me estén esperando para aventurarse a los lugares inhóspitos.

Por la tarde caminata por los alrededores de la casa. La gente saluda y los niños en especial. Paisaje muy agradable a pesar del polvo que se levanta cada vez que pasa un coche o moto. Llegamos a un barrio donde hay un gran jolgorio en un descampado. Tocan una especie de xilofón de madera y cientos de hombre esperan en grupos para entrar. Están bastante ebrios con el dorso descubierto y llevan una falda. Una imagen muy africana. Parece una celebración, y en efecto, es un funeral. El ambiente es festivo y parece que todo el mundo está contento. Tambores, música, baile, ofrendas... me parece muy curioso pero ya lo había hablado con Santi. En esta tierra hay una concepción muy diferente de la salud, la enfermedad, la vida, y sobre todo,.... de la muerte...



viernes, 9 de diciembre de 2011

Nos vamos “pal” pueblo

Miércoles y a las ocho de la mañana salimos de Yaundé con la ambulancia. La ciudad es un infierno. Colapso total. Aquí todo el mundo toca el claxon continuamente y los coches y motos pasan por el mínimo espacio que tiene, pero hay una cosa que está muy clara; la ley que impera es  ¡la ley del más fuerte! 
Puestos con fuego haciendo comida por todos lados. Zonas de ferretería, de calzado, de muebles,... salimos de la ciudad y va cambiando el paisaje. En los peajes hay niños que venden plátanos, frutos secos, bebidas,... algún águila se cruza en el horizonte y.... ¡¡¡LA PUTA CABRA QUE LA VAMOS A MATAR!!!   joder el corazón en un puño, y quien ha dejado las cabras sueltas?
Los niños caminan por la carretera con su uniforme de color verde hacia la escuela. Los más grandes llevan a los pequeños de la mano y se ven muchos grupos. Alguno levanta el brazo enseñando algo que vende y Enmanuel me mira y se ríe. ¿¿¿Eso era una rata??? ¡¡¡Hostia tiene el tamaño de un gato!!! Será una rata bien cuidada.
Como todo conductor Bálery tiene su punto de parada en un área de servicio un tanto especial. De seguida unas mujeres se nos echan encima con ollas encima de la cabeza y aparecen unos platos en una mesa. No tengo el estómago para estos guisos, lo siento.
Me doy una vuelta y compro algo de fruta y un par de pinchos que me han echo gracia y huelen bien. Bálery me dice:

                     This is good for you !!!

Bueno, le haré caso. 100 CF cada uno. Me pido un par de ellos, y mientras el payo me los envuelve en un trozo de cartón veo la pieza de carne colgada donde el tío va cortando. No me quiero plantear lo que es y creo que el fuego lo mata todo.
Retorno a la carretera y llegamos en un periquete a  Bafoussam.
Buen viaje, y ante todo...entretenido.


 





Tarde de compras


Santi y yo decidimos bajar por la tarde al barrio más cercano a callejear por el mercadillo. En realidad es una avenida que parece infinita llena de tiendas y puestos. Hay que andar con ojo. Los agujeros de la acera, los puestos que te obligan a salir de ella, las motos que te pasan a un palmo,...¿cruzar la calle? Me gustaría gravar un video mientras camino.
Ya me lo habían dicho. No hay foto que haga justicia. ¡¡¡Hay que estar aquí!!!

Me consta que muchos estais siguiendo el blog con entusiasmo.
Me alegro, pues lo pensé mucho antes de iniciarlo y ahora cada vez que veo la estadística de visitas me siento muy acompañado.
Un abrazo para todos desde esta tierra.

Vaya finde


El sábado descanso y “zafarrancho de combate”. La semana ha sido dura.
Por la tarde quedamos con Isa. Otra sevillana de una organización muy conocida de la que no diremos la marca para no hacer publicidad. Visitamos un parque en el centro y satisfacemos los deseos de Mada en una pastelería de lujo. Somos centro de atención allí donde vamos. Hay niños que se quedan impasibles con la boca abierta al vernos y otros nos piden hacerse una foto con nosotros. Más bien es por Santi, sus rastas son importantes. Nos sentamos en una calle cantonera de una plaza y me da la sensación de que puedo ser Brad Pit en Spy Game y no precisamente por lo rubio ni lo guapo. Es un ir y venir de vendedores ambulantes de todas las edades y sexos posibles. Parece que han prendido fuego a alguna cosa en el otro lado de la plaza y el humo hace que que el ambiente sea más tenebroso.
Pedimos unas cervezas y nos vamos relajando mientras charlamos y observamos el  escenario. Creo que si en otro momento me sacan de mi ambiente y teletransportado aparezco aquí el colapso me dejaría inmóvil.
Mada y yo comenzamos a llamar a algún vendedor y podemos mirar y preguntar sin que la respuesta sea tan agresiva como en los países árabes del magreb. Compramos  alguna cosa, unos cacahuetes y cambio de tercio.
A cenar al barrio de Bastos (zona pija de la ciudad). Al acabar comienzo a sentirme   algo extraño y no es precisamente que me esté transformando en Brad Pit. Vamos a   bailar a Obili. Otra vez centro de atención en un bareto y llega un momento que el acoso es agotador.
Decidimos dar por terminada la jornada los tres de casa. Los otros siguen. Cogemos una moto para subir y Mada y yo vamos en la misma. Nos reímos un montón en la subida, “pues tiene miga” (como ella diría) Suerte que el conductor es prudente. Nos sentamos en la terraza a comentar la jugada y no tarda en completarse mi transformación

                     ¡¡¡Malditos cacahuetes!!!