La cultura es tener muchos hijos para asegurar que en el futuro, cuando sean ancianos, alguien cuidará de ellos. La mortalidad infantil es alta y no todos asumirán la misma responsabilidad.
En estos momentos, en el hospital Baufuossam, hay ingresada una anciana por una infección en una pierna y lleva cinco meses en una habitación. No obtuve respuesta al preguntar sobre ella cuando me enseñaban el centro, pero dudo mucho que pueda pagar tanto tiempo de hospitalización ni tratamiento. Debajo de su cama hay un puñado de bolsas que seguro son todas sus pertenencias.
Los fondos de inversión de muchos de ellos son unos cerdos o gallinas que cuidan en casa. Esos animales no son para consumo familiar. Cuando comienza el curso escolar puede suponer la diferencia entre poder escolarizar a todos los hijos o no, o en caso de enfermedad poder pagar el tratamiento.
Esto no quiere decir que sea un seguro. Igual que tu entidad financiera puede ir a la quiebra ese cerdo puede enfermar, y el plan de ahorro se va al garete. Puede que en el momento de la venta el mercado esté saturado, y como en toda economía libre el precio está en función de la oferta y la demanda, y finalmente depende de la habilidad del vendedor para sacar un buen precio al producto. Aquí no hay intermediarios, pero hay que dominar el arte de la negociación.
Nada es fácil como podéis imaginar, y menos dependiendo del azahar, la climatología, la salud, la enfermedad...
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