Hola amigos. Supongo que me vais conociendo y como veis...una de cal,...y otra de arena.
Comerse unos cacahuetes en Camerún puede ser “divertido”, también ir de mercadillos o un simple viaje pero hay cosas que conviene saber.
Estamos de vuelta en Yaounde por cuestiones técnicas, pero lo importante no es dónde estamos, si no lo que vivimos.
Todos los cooperantes coincidimos:
En este país la gente es pobre pero no miserable. Tienes la sensación de todo el mundo come, se viste e incluso puede tomar una cerveza de vez en cuando, pero como en todo lugar hay diferencias entre unos y otros.
En Camerún apenas hay fisioterapeutas y Cristina, la directora médica me ha pedido en los últimos días que echara un vistazo como tal a algún paciente que tenía en la consulta. Ya visité a una hermana que trajeron del Congo con una fractura de peroné y le dí unas pautas hasta que se le retire el yeso. Haremos seguimiento mientras esté por aquí. Están encantadas.
Ayer me pidió que le acompañara porque una señora de unos cincuenta y pico de años tenia dolor de hombro y una deformidad importante. Observar y exploración y de seguida pienso que ese hombro está fuera de su sitio. Movilidad limitada y dolorosa.
Mientras exploro a la señora observo en su rostro la marca del tiempo, del hambre, del trabajo, del sufrimiento.
Comentamos a la mujer que necesitamos una radiografía y pregunta el precio (me lo temía). Cristina consulta y son cuatro mil CF.
- Volveré mañana.
No hace falta que me traduzcan, se me cae el alma al suelo. Cristina contesta:
- Cuanto dinero llevas Mammy? (se utiliza con las mujeres mayores como signo de respeto y cariño)
Cristina me explica que viene referida por Cáritas y hace un par de años sufrió un atraco con tirón que seguramente le produjo la lesión.
Mira en su bolso y...
- Dos mil
- Está bien, la haremos por dos mil, te parece bien Mammy?
Asiente y me la llevo a radiología.
No puedo contenerme y saco mil CF de mi bolsillo mientras se revela la placa y le digo:
- Toma Mammy, per retorné a la maison, y no le digas nada a la doctora (no se si Cristina se enfadaría si se entera, pero por lo menos hoy vuelve a casa y come)
Me mira con cara de asombro y se guarda el dinero.
En efecto, luxación anterior de hombro. No recuerdo el precio de una reducción articular pero si en ese momento no hay dinero ese hombro se queda donde esté.
Volvemos para comentar con Cristina y lo hablará con el trauma para ver que se puede hacer e incluirla en el plan de ayuda social del hospital.
No es un caso aislado, la semana pasada una mujer también de cincuenta i tres años con dolor de cadera tras ver su placa nos quedamos alucinados (al menos yo). Luxación a los diez años y la articulación se ha formado diez centímetros más arriba de lo que tocaba. Hay signos de artrosis importante en la cabeza femoral y aquí no se colocan prótesis de cadera. Lleva toda la vida cargando con los hijos, la compra, garrafas de agua, y se queja en estos momentos...increíble
Exploro por curiosidad y tiene buena movilidad, pero si te alejas para observarla de frente todo su cuerpo es una consecución de curvas. Os podéis imaginar cual es su futuro.
Como veis hay lugares en el mundo en los que “un puñado de plata” puede suponer mucho... y el problema puede ser...no tenerlo.
Joan, des d´Europa totes les coses ens passen a un ritme vertiginos i poder llegir les teves experiències aqui al Camerun em fa reflexionar sobre moltes coses-
ResponderEliminarAquest blog és com una "petita injecció " d´energia en epoca nadalenca.
Gràcies per compartir amb nosaltres tot això.
Gràcies pel comentari estimada, les reflexions son part dels objectius d'aquesta feina.
ResponderEliminarJo no sé a vosaltres, però a mi s'em possen els pels de punta cada cop que veig la foto d'aquest nena.
una abraçada...